10 consejos claves para mejorar tu Resultado Financiero

Escrito por evolvens | diciembre 17, 2013 | General | No hay comentarios tags: , , , , , ,

Cuando realizamos el cierre del ejercicio, obtenemos un resultado que no es otro que la diferencia entre nuestro resultado de explotación y nuestro resultado financiero (entre otros conceptos) . La cuenta de pérdidas y ganancias, disgrega de este modo, dos resultados que a pesar de estar íntimamente relacionados, guardan sentidos diferentes. Habrán empresas que dado su alto carácter financiero, podrían considerar el resultado financiero como parte del resultado operativo, sin embargo, en la inmensa mayoría de casos, los costes de la financiación entre otros, son los que merman el resultado de explotación, reduciendo por lo tanto un beneficio operativo.

Para evitar que dicho resultado financiero reduzca en demasía nuestro resultado de explotación, obviamente tendremos dos vías, aumentar los ingresos financieros o reducir los gastos de similares características. Visto así, puede resultar algo de sentido común, y lo es, pero realmente el hecho de conseguirlo implica el comprender el funcionamiento de determinados instrumentos, además de realizar una gestión adecuada de nuestros recursos financieros.

En base a ello, podemos elaborar un decálogo de directrices para mejorar nuestro resultado financiero.

1) Elaboración de una buena previsión de pagos.

El hecho de conocer el vencimiento y los importes de todos nuestros compromisos de pago, y además hacerlo con la suficiente exactitud y antelación, nos evitará intereses de demora, intereses por descubierto así como comisiones y gastos por reclamaciones de posiciones deudoras. Conviene por lo tanto elaborar un calendario o sistema que se adapte a nuestras necesidades en este sentido. En pasadas publicaciones, se realizó un post con un videotutorial sobre la elaboración de una previsión de pagos con EXCEL.

http://wp.me/p2Pp29-kK

2) Actualiza tu cuadro de operaciones y condiciones financieras.

Es imprescindible contar con un documento que recoja todos nuestros productos financieros contratados, así como el coste de los mismos. Tan importante como su elaboración, es su actualización, dado que el hecho de no hacerlo, hará que nuestro calendario de pagos no se ajuste a la realidad y nuestras previsiones fallen.

3) Reclamación de comisiones

Hay que reclamar las comisiones cobradas de modo incorrecto siempre. Pero además de reclamar, hay que hacer un seguimiento del estado de dichas reclamaciones para evitar que se pierdan en el olvido. Los empleados de la banca son muy dados a motivar que esto ocurra.

4) Revisión de liquidaciones, actualizaciones de tipos, etc…

Mucha gente confía en que las entidades financieras cuentan con sistemas realmente avanzados que calculan en cuestión de segundos liquidaciones de cuentas, operaciones financieras, y revisiones de tipos de manera perfecta. Y así es, pero solo en parte. Debemos recordar que la introducción de los datos así como la aplicación de las condiciones sigue precisando el factor humano. Con ello, deberemos tener siempre la caución de revisar todos esos procedimientos con el fin de validar que los costes se ajustan a las condiciones pactadas.

5) Tesorería ociosa

Deberemos recolocar los excedentes de tesorería que no se encuentren comprometidos en productos remunerados o reduciendo saldos dispuestos de pólizas de crédito. En caso de duda, siempre habrá que calcular la diferencia entre el coste de los movimientos de dichos fondos, frente a la posible rentabilidad que puedan ofrecer, o del coste de no cubrir ese importe dispuesto en una póliza de crédito.

6) Fechas Valor

La fecha valor es sibilina y letal. Actúa sin que nos demos cuenta, y cuando menos lo pensamos, recibimos una liquidación de cuenta que no acaba de cuadrar. Eso es porque nuestro cerebro focaliza sus esfuerzos en el saldo, nos limitamos tan solo a controlar ese punto en nuestro extracto bancario. A esto se le llama “escotoma”, el cerebro sólo ve lo que quiere ver. Sin embargo, toda operación conlleva siempre el acompañamiento de dos fechas, la de proceso y la fecha valor. La segunda es la fecha en base a la cual se calculan los intereses en la liquidación de una cuenta. Simplemente con obtener un extracto de cuenta, y ordenarlo con la ayuda de una hoja de cálculo por criterio de fecha valor, podremos darnos cuenta de que en determinadas etapas, nuestra cuenta queda en un descubierto teórico, y es en esos casos en los cuales nuestros resultado se ve penalizado sustancialmente.

7) Reunificación de formas y vencimientos de pago

El hecho de reunificar nuestra forma de pago en una única, además de un único día de vencimiento, nos hará tener un control total y absoluto de nuestro flujo de pagos, evitando que cada pago se nos gire o cargue en cuenta en un vencimiento distinto obligándonos a realizar continuas actualizaciones de previsiones y aumentando carga administrativa. Es a lo que se suele llamar comúnmente, tener la sartén por el mango.

8) Diferenciar entre necesidades de liquidez o rentabilidad

Por supuesto, todos queremos obtener la máxima rentabilidad por nuestras imposiciones bancarias. El hecho de inmovilizar un capital en un plazo elevado siempre nos ofrecerá rentabilidades más atractivas, sin embargo, es vital conocer nuestras posibles necesidades o tensiones de liquidez en un horizonte variable. Por esa contingencia, deberemos tener la suficiente capacidad para no comprometer ahorro que podamos necesitar, dado que el hecho de tener que disponer de un IPF previo a su vencimiento puede ocasionarnos numerosos problemas y penalizaciones.

9) Distribución equitativa de negocio entre nuestro pool

Esto es harto complicado dado que con la situación actual, no todas las entidades se prestan a financiar en las mismas condiciones. Lo ideal es diversificar el negocio entre todas las entidades con las que trabajamos, y mantener unos saldos mínimos con el fin de evitar comisiones de mantenimiento y administración. Es inevitable el hecho de volcar más volumen de negocio en unos bancos que en otros por criterios históricos, o de afinidad. Lo cierto es que lo deseable es lograr una equidad en este sentido.

10) Precaución y cierto pesimismo en las previsiones

Deberemos realizar unas previsiones cautas e incluso pesimistas en varios aspectos. Obtención de ingresos y cobros en las fechas previstas, margen o porcentaje de devoluciones en base a documentos descontados o presentados al cobro, no renovación de pólizas de crédito, posibles dificultades para financiar o refinanciar operaciones, etc… La razón de gestionar estos apartados de este modo, es cubrir nuestras posiciones y prevenir eventuales situaciones adversas. Por supuesto, no se cumplirán el 100 % de estas previsiones agoreras, pero lamentablemente, alguna si que lo hará.

El resultado financiero depende en gran medida del nivel de endeudamiento bancario mantenido por una sociedad, en contraposición de los productos de ahorro suscritos, entre otros muchos conceptos y partidas. El seguimiento y aplicación del citado decálogo, sin ninguna duda mejorará el coste financiero medio de la sociedad, además de mejorar la gestión y ofrecer una mejor imagen de nuestros procedimientos empleados.

 

Indicadores adelantados

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